Movimiento y Mantenerse Activo

Muévete más, siéntate menos

Levántate y muévete durante el día. Cualquier actividad es mejor que ninguna.

Ser activo no solo significa hacer deportes o ir al gimnasio. ¡Elige lo que sea fácil y divertido para ti!
¿Sabías que hacer tareas domésticas, bailar tu canción favorita, jugar con tus hijos y simplemente estirarte también se considera movimiento?

Beneficios del movimiento

La actividad física es una de las mejores formas de mantener tu cuerpo y cerebro saludables.

  • Ayuda a aliviar el estrés
  • Mejora el estado de ánimo
  • Te da energía
  • Ayuda a dormir mejor
  • Puede reducir el riesgo de
    enfermedades crónicas como
    diabetes e hipertensión, así como demencia y depresión

Cómo mantenerse activo:

  • Ponte metas. Comienza escribiendo metas simples:
    • Caminar 15 minutos 3 veces por semana
    • Estacionar el auto más lejos en el trabajo
    • Sacar a pasear al perro
  • Hazlo divertido. Encuentra actividades que te gusten y varía la rutina para mantenerla interesante.
  • Hazlo parte de tu rutina diaria. Haz tiempo para ser activo como lo harías para cualquier otra actividad importante.
  • Hazlo con familia o amigos. No estás solo en esto. Invita a tu familia, amigos o compañeros de trabajo a unirse a ti para caminar o hacer alguna actividad.
  • Recompénsate. Después de cada sesión, toma unos minutos para sentir las buenas sensaciones que vienen con estar más activo.
  • Sé flexible. Si estás muy ocupado para ser activo o simplemente no te sientes con ganas, tómate uno o dos días de descanso.

¿Qué pasa si estoy empezando a ser más activo?

Todos empezamos en algún lugar. Hoy es el día en que puedes comenzar a hacer cambios saludables en tu vida. No dejes que el pensamiento de "todo o nada" te impida hacer lo que puedas cada día.
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La forma más simple de moverte y mejorar tu salud es comenzar a caminar. Es gratis, fácil y se puede hacer casi en cualquier lugar, incluso en el mismo lugar. Puedes dividirlo en pequeños periodos de actividad a lo largo del día. Caminar cinco o diez minutos varias veces al día dará resultados.

Ejercicios fáciles en casa

Sentadilla con silla:

Cómo hacer una sentadilla con silla:

  • Párate justo frente a tu silla, de espaldas a ella. Tus pies deben estar separados a la altura de los hombros, con los dedos apuntando hacia adelante.
  • Primero, siéntate completamente en la silla y luego levántate. Luego, toca por muy poco el asiento de la silla y levántate otra vez. Hazlo hasta llegar a hacer las sentadillas sin la silla, manteniendo la misma técnica.
  • Intenta hacer esto 10 veces seguidas, 3 veces (un total de 30 sentadillas con silla).

Hazlo más fácil: ¡Descansa un poco! Para tener más apoyo, intenta sentarte a descansar después de cada repetición. Puedes pausar por un momento o
darte unos segundos de descanso si lo necesitas.

Hazlo más difícil: ¡Deja al silla cuando estés listo! Intenta hacer una sentadilla normal siguiendo los mismos pasos, pero en lugar de tocar la silla con tu trasero, detente cuando tus piernas estén en un ángulo de 90 grados y luego vuelve a subir.

Fondos en silla

Cómo hacer fondos en silla:

  • Siéntate en el borde de un banco o silla, con las manos soportando tu peso
  • Coloca tus pies alejados del banco, con las piernas rectas y los talones en el suelo.
  • Baja tu cuerpo hasta que tus brazos estén paralelos al suelo, luego empuja hacia arriba.
  • Repite 10 veces seguidas, luego una vez más (un total de 20 fondos en silla).

Hazlo más fácil: Puedes hacer este ejercicio más fácil moviendo tus pies más cerca de tu cuerpo y doblando tus piernas o más difícil moviendo tus pies aún más lejos.

Hazlo más difícil: Coloca tus manos juntas en la silla para aislar los músculos de los tríceps cuando te inclines. Esto debería hacer el movimiento más desafiante ya que obliga a tus tríceps a trabajar aún más.