Responsabilidades, supervisores, metas y seguridad pueden activar los “nervios”. A veces se siente como presión en el pecho o estómago apretado. Hace que sea difícil relajarse y dificulta poner atención. ⚙️

Los nervios hacen que la mente viaje al futuro (“¿Y si pasa algo?”). El cuerpo se acelera como si hubiera peligro. Aunque no esté pasando nada, el cuerpo sigue tenso y la mente pensando en todo y nada al mismo tiempo.
Regresa al cerebro al presente. Las preocupaciones viven en el futuro; el cuerpo solo puede calmarse en el presente y eso ayuda a que la mente se mantenga clara.