Saúl se ha ido de la casa. Ahora está por su cuenta en una ciudad nueva. Él está tratando de encontrar un nuevo trabajo y un lugar para vivir. Su familia acaba de perder su casa y todos se tuvieron que separar.
A él ya se le está acabando el dinero. Él tiene la esperanza de que cuando encuentre un trabajo, las cosas mejoren. Sin embargo, se preocupa… él no sabe cuándo llegará ese trabajo.
Muchos de nosotros pasamos por muchos cambios y momentos difíciles en la vida. Algunos de estos cambios son buenos; otros no son tan buenos. La verdad es que bien sea bueno o malo el cambio, de corto tiempo o que dure mucho, real o irreal, puede causar estrés.

Cuando hay un cambio en su vida que le hace sentirse amenazado o “fuera de balance,” su cuerpo responde de cierta manera. El estrés es la manera en que su cuerpo responde a la amenaza o a lo que sea que le está haciendo sentirse “fuera de balance.”
Por ejemplo, digamos que usted siente que la persona sentada a su lado le va a robar. Primero, su cuerpo suelta unos químicos que le preparan para reaccionar. Su corazón late más rápido, sus músculos se ponen tensos, la presión de su sangre sube, usted respira más rápido y está más alerta. Estos cambios le hacen más fuerte, y le preparan para pelear o para correr lejos de la amenaza que usted siente.
Ahora, la persona a su lado se va y usted ya no siente la amenaza. Como ya no siente la amenaza, su cuerpo vuelve a la normalidad.
El estrés puede afectar a personas de todas las edades, incluyendo niños y adolescentes.

El estrés no es siempre malo. El estrés puede salvar su vida si usted está en una situación de peligro; puede ayudarle a ganar una competencia, o ayudarle a prepararse para una presentación en la escuela. Pero, recuerde, cuando usted tiene muchas cosas que le estresan día tras día, el estrés puede dañar su salud, y causar problemas en sus relaciones con otros. Así que esté pendiente y aprenda cómo se siente su cuerpo cuando está bajo estrés.
Es muy importante saber cómo su cuerpo reacciona cuando está bajo mucho estrés. Esto le ayuda a reconocer que usted necesita hacer algo con su estrés para proteger su salud.
Estas son algunas señales y síntomas de alerta relacionadas con el estrés que pueden afectar su mente, sus emociones, su cuerpo y hasta la manera en que usted actúa. Vamos a aprender más sobre ellos:

Usted puede notar que:

Usted puede notar que se siente:
Es posible que:

Cuando usted está muy estresado usted puede:
Día tras día, por un período de tiempo largo, va a llegar un momento en que su cuerpo no va a saber cuándo relajarse y volver a la normalidad.Su cuerpo está en alerta todo el tiempo y tenso.
Si ve que sus síntomas de estrés no se van, usted necesita ver a su doctor. Su doctor le puede decir con seguridad si usted tiene mucho estrés o si usted tiene otros problemas de salud.
Muchos de estos síntomas pueden darse por otras condiciones de salud como los problemas en el corazón.
Como puede ver, cuidar de su estrés es muy importante. Así que ahora vamos a aprender cómo reducir su estrés.
Primero. Para reducir el estrés rápido, use sus 5 sentidos Y mueva su cuerpo.
Segundo. Usted necesita saber qué funciona mejor para usted cuando use sus sentidos. Por ejemplo, algunas personas se sienten relajadas cuando escuchan música, pero otras se pueden sentir molestas.
Tercero. Esté consciente de cómo reacciona usted cuando está en una situación estresante. Así que hágase las siguientes preguntas:

Si usted se pone molesto y nervioso, entonces use sus sentidos y haga cosas que lo calmen, como oler flores, tomar una taza de té, escuchar música o pasar tiempo afuera disfrutando de la naturaleza.
Si usted tiende a ponerse deprimido o silencioso, entonces mueva su cuerpo. Por ejemplo:
Correr, Saltar, Bailar y Caminar
Aprender cómo usar sus sentidos y su cuerpo para controlar su estrés es una muy buena herramienta para ayudarle a mantenerse en control durante situaciones estresantes. Y más que nada, usted va a tener la habilidad de enfrentar cualquier reto y la habilidad de regresar rápidamente a un estado de balance y tranquilidad.